En el mundo cada dos minutos se diagnóstica un niño con cáncer y el 80% de ellos vive en países en vía de desarrollo, ocupando la  segunda causa de muerte en mayores de 1 año a 14 años.

 

EL cáncer en los niños debe ser mejor conocido como “cáncer del desarrollo”, este es un conjunto de enfermedades, caracterizadas por el crecimiento anormal y no controlado de células indiferenciadas, inmaduras, propias del proceso de formación de un nuevo individuo, es por esto que se denomina biológicamente cáncer del desarrollo.    Este tipo de enfermedad rara  no tiene que ver con el cáncer de los adultos, siendo un error compararlos porque no tienen que ver con el envejecimiento,  con agentes externos ni con estilos de vida como los de los adultos.

 

El Dr. Jaume Mora define el cáncer del desarrollo como un accidente de la naturaleza, una malformación en el proceso de formación de un órgano que no se puede prevenir. En este sentido, los padres no deben sentirse  culpables de ello.

 

Estas enfermedades cuando aparecen no presentan ningún síntoma específico. Es así como  cuando un niño se queja de dolor en las piernas, barriga espalda o cabeza puede tener muchas enfermedades, pero también pueden tener cáncer.  Es por esto que la detección oportuna de signos y síntomas es un factor básico para mejorar el pronóstico y desenlace del cáncer, dado que mas del 70% de los niños pueden curarse si se detecta a tiempo y reciben un tratamiento adecuado.

 

Lo anterior es la razón por la que padres, abuelos,  maestros, médicos y pediatras  del menor en desarrollo, deben estar atentos a la presencia de alguno de estos signos y síntomas: 

 

  • Fiebre sin causa o por mas de una semana.
  • Perdida de peso
  • Disminución del apetito.
  • Sudoración abundante sin causa alguna
  • Palidez
  • Picazón en el cuerpo sin lesiones en la piel.
  • Fátiga
  • Sangrados o moretones sin causa aparente, persistentes o de fácil aparición.
  • Masas en cualquier parte del cuerpo.
  • Aumento del volumen del abdomen.
  • Dolor en los huesos y articulaciones
  • Fracturas espontáneas y sin causa aparente mientras el niño realiza sus actividades normales.
  • Mancha blanca o amarillenta en el ojo, estrabismo, visión doble, ceguera o perdida de la visión.
  • Agrandamiento del globo ocular.
  • Signos y sintomas neurológicos como: cambios de conducta, perdida del equilibrio, alteración en la marcha,  agrandamiento de la cabeza, vómitos de predominio matutino y  a distancia.
  • Dolor de cabeza asociado a nauseas y/o que interrumpe el sueño
  • Debilidad en las extremidades o perdida del equilibrio al caminar.
  • Crecimiento de ganglios
  • Infecciones sin mejoría
  • Aumento del volumen de los testículos o dolor testicular.

 

Si tu hijo presenta alguno de los anteriores signos y síntomas consulta al médico especialista inmediatamente.

Dra. Diana Valencia. HematoKids . Contacto:  6385215 Ext 11*26  – cel: 3235797726