Juan David a su corta edad de 13 años ha vivido  el cáncer infantil en dos momentos diferentes de su vida, es un adolescente inteligente,  emprendedor, líder, tierno y espiritual,  que se come el mundo con el amor y la ternura que lo caracterizan, siempre sonriente y optimista aun en los momentos mas difíciles.   Juan David hoy desea compartirnos su experiencia de vida.

 

La primera vez que supe que tenía recaída lo único que pensé es que era un proceso largo y duro pero yo sabía que así como había podido salir de mi primer tratamiento victorioso saldría de este;   fue devastador para mís padres recibir esta noticia, verlos llorar y saber que tenía que comenzar desde cero otra vez,  pero siempre estuvo en mi esas ganas de salir victorioso, yo les daba fuerzas.

 

Las quimioterapias eran muy duras,  mas duras que  cuando comencé mi primer tratamiento, la quimioterapia era mas intensiva, mas frecuente,  mi cuerpo se sentía frágil y decaído pero jamás pense en rendirme;   en lo único que pensaba era en la recompensa que papito Dios traería a mi, y a mi familia después de vivir todo lo que he vivido.  Papito Dios nunca me dejó caer, mi lucha nunca fue sola por que siempre sentí su mano y compañía, sabía que si lo lograba sería la inspiración de muchos niños y niñas de que si yo pude ellos también pueden salir victoriosos y hoy les digo » niños con CANCER que viven esta cruel, dura y difícil enfermedad,  ustedes lo pueden lograr que así como yo pude ustedes también campeones saldrán SIEMPRE DE LA MANO DE PAPITO DIOS»,   así que les digo no se rindan por más grande que sea el obstáculo Dios siempre nos ayuda, se que  así como me ayudó a mi a salir adelante triunfante de esta enfermedad, sé que él no abandonará a los demás niños y sé que podrán salir adelante con sus tratamientos.  Mi mensaje para todos esos niños y sus padres es  que sigan luchando porque Dios le da las peores batallas a sus mejores guerreros.

 

Escrito por Juan David Ortiz (autorizado por su madre)