En el dia de la prevención del cáncer de Piel, una pregunta clave es «Los niños tienen cáncer de Piel/Melanoma?

Es extremadamente raro, sin embargo la radiación solar se acumula. La piel tiene memoria, no olvida. Se estima que el 80% de los cánceres de piel se podrían evitar si existiese una adecuada protección solar desde la infancia.Recordemos que el melanoma es un cáncer agresivo y que sus cifras, desgraciadamente, van en aumento en los últimos años. 

Nuestros niños a esas edades no son conscientes de las complicaciones que pueden sufrir en el futuro por no protegerse bien, pero nosotros, que somos sus padres, sí.

 

Es importante tener hábitos eficaces   de protección solar, toda la familia puede disfrutar de un estilo de vida sano y, físicamente, en forma sin poner en peligro su piel.

 

Los bebés menores de seis meses no deben exponerse directamente a la luz solar ya que su piel todavía no está protegida por la melanina. Por lo tanto, cuando su bebe esté al aire libre, tome precauciones. Cubra su piel con la ropa adecuada para que cubra por completo brazos y piernas, y un sombrero o gorro de ala ancha.   Si quiere sentarse al aire libre, busque un lugar con sombra o coloque un paraguas. Los protectores solares se podrán utilizar en bebés mayores de 6 meses.

 

Habitualmente no recomendamos ir a la playa a los bebés menores de 6 meses, salvo a última hora del día a dar un paseo antes de la cena o a primera hora siempre antes de las 11 de la mañana.

 

Los niños pequeños, especialmente los lactantes, son muy sensibles a la radiación solar. Se queman con facilidad y corren riesgo de deshidratarse. Además aunque estén bajo la sombrilla, la radiación se refleja hasta en un 30% y pueden quemarse con facilidad.

 

Las quemaduras solares con ampollas durante la infancia duplica el riesgo a desarrollar cualquier tipo de cáncer de piel, por lo que es importante que sus hijos adquieran el hábito de protegerse del sol.

 

Sorpresivamente, las escuelas son el problema más grande en cuanto a la seguridad de los niños. Muchas escuelas ven la protección solar como un medicamento, y requieren o de un permiso escrito para utilizarlo o que la enfermera de la escuela lo aplique. Muchas escuelas prohíben el uso de sombreros y gafas de sol durante horas escolares, incluso también en el recreo.

 

Por lo tanto, platique con la administración de la escuela para averiguar cual es la política de protección solar. ¿Existe alguna sombra en el patio? Las actividades al aire libre, ¿están programadas para evitar las horas pico? Si las políticas de la escuela ponen en peligro a su hijo sin darse cuenta, avise a otros padres sobre los riesgos para que así, juntos, busquen una respuesta.

Los adolescentes están sometidos a una enorme presión para vestir, hablar y ser vistos de cierta manera. A veces, sin importar cuánto sepan acerca de los peligros del bronceado, todavía buscan obtener un bronceado con el fin de sentirse mejor y ser aceptados.

 

De hecho, algunos adolescentes están tan decididos que recurren a salones de bronceado, donde las lámparas emiten rayos UV nocivos para la piel. La intensidad de la radiación UV emitida en un salón de bronceado puede ser tanto como 15 veces la intensidad del sol.

 

Si su hijo o hija realmente quiere estar bronceado, entonces enséñele los autobronceadores. Los auto-bronceadores pueden duplicar el brillo natural de la piel sin necesidad exponerse a los rayos UV. En los últimos años los autobronceadores han mejorado enormemente, por lo tanto, no se tornarán naranjas nunca mas. Pero recuerde, una auto-bronceador debe utilizarse, siempre, junto con un protector solar.

 

Su hijo debe saber que estar bronceado no significa estar saludable. Haga del protector solar parte se una rutina diaria. Tenga el protector solar a la mano como un recordatorio físico ya sea en el baño, junto a la pasta de dientes, etc. Si su hijo practica deportes después de la escuela, asegúrese que siempre lleve consigo un protector solar en su maleta. La mayoría de las clases de educación física en la escuela son al aire libre, por lo tanto, asegurarse de que su hijo lleve un protector solar a la escuela.

 

Los adolescentes pueden evadir ciertas medidas de protección solar. Si su hijo se queja de que usar un sombrero en la playa lo hace ver tonto, llévelo de compras y permita que ellos seleccionen un sombrero que les guste. Si su hija se queja de que nadie usa vestidos en la playa, los pareos son divertidos y puede adquirir uno que combine con un sombrero. Afortunadamente, son pocos los adolescentes que se quejan de llevar gafas de sol, por lo tanto, deje que ellos escojan las gafas que mas les guste, siempre y cuando proporcionen protección UV.

 

Si le gusta la playa, es mejor ir temprano o en la tarde cuando los rayos del sol son menos intensos. Mantenga a la mano un protector solar con un SPF del 15 o superior. Como protección, use ropa adecuada y un sombrero de ala ancha, así como una sombrilla para la playa. Y no olvide las gafas de sol para proteger sus ojos.

 

¿Qué crema de protección solar le pongo?

Existen tres tipos de protectores soleres:

  • Filtros físicos/minerales
  • Filtros químicos/orgánico
  • Filtros mixtos (físicos y químicos)

 

Es importante en todos ellos que compruebes en el envase que sean de amplio espectro, es decir, que cubran frente a rayos UVA y UVB (que no todos lo son). Si te fijas bien verás las iniciales redondeadas por un circulito.

  • A los bebés menores de 6 meses no se les debe poner ninguna crema solar, de hecho, se debe evitar la exposición solar de forma prolongada, es decir, no deberían ir a la playa. Su piel es extremadamente sensible y no se puede garantizar que no se absorba lo que le pongamos. Menores de 6 meses, cubrir la piel, gorrito, sombra y paseítos.
  • Entre los 6 meses y los 3 años, especialmente en los menores de un año optaremos por los filtros físicos/minerales. Estos reflejan la radiación en la piel (sobre la crema) sin penetrar en ella, los rayos rebotan. Son activos desde el mismo momento en que los aplicas. Tienen el inconveniente de que al ser una pantalla física sin química ninguna, la cosmética de los productos no es tan buena por lo que os daréis cuenta que a veces son como una pasta espesa, en ocasiones, difícil de extender en la piel. Aunque es cierto que en los últimos años, la cosmética ha mejorado mucho y los hay francamente cómodos.  No son tan resistentes al agua y debes repetir la aplicación más frecuentemente que con los químicos. Aún con todo, son los adecuados si tu hijo tiene menos de 2-3 años así como en las pieles sensibles y en los niños con dermatitis atómica
  • Los filtros químicos los usaremos en mayores de 3 años según recomienda la Academia Española de Dermatología  Han de tener una protección igual o mayor a 30, preferiblemente 50 y ser infantiles.  Actúan 20 minutos después de su aplicación, por lo que no esperes a llegar a la playa para ponérselo. Además, si se lo pones en la playa, entre el ímpetu que le ponemos los padres en untarles de crema y las ganas que tienen ellos de salir corriendo, el estado de “croqueta” está asegurado. ¡Un desastre!.

 

Procura elegir el protector “resistente al agua”, aún así cada 2-3 horas conviene volver a echar.

 

¿Puedo utilizar las cremas del año pasado?

Si están abiertas no. Una vez abiertas duran 12 meses, así que sintiéndolo mucho, hay que renovarlas.

¿Con la crema es suficiente?

Pues depende de la edad. En los niños siempre recomiendo cubrir su cabeza con un gorrito y a ser posible con ropa fresca. Si toleran las gafas de sol, bienvenidas sean. Los rayos UV atraviesan la ropa por lo que la crema protectora siempre es necesaria. Según la Academia Española de Dermatología “existe mayor protección con prendas de fibra sintética (poliéster, lycra, nylon, acrílicos), colores oscuros o brillantes, alta densidad (mejor mezcla de algodón que seda) y elásticas (prendas ajustadas)” 

 

Fundamental: Ofréceles agua con frecuencia aunque no te la pidan. Mantener una buena hidratación es importante. Y si te llevas un buen recipiente con trocitos de sandía fresca, mejor que mejor. Matamos dos pájaros de un tiro: les hidratamos y además se beneficiarán de las vitaminas de la fruta fresca.

 

Es importante recordar que usted es un modelo a seguir para sus hijos. Asegúrese de que ellos aprendan de usted al protejerse del sol. Si usted tiene una piel sana, ellos también la tendrán.

 

Dra. Diana Valencia

HematoKids

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